EL GRAN PREMIO

apóstol alberto gallo

EL MENSAJE EN TEXTO

Gloria sea al señor!!! Tenemos que seguir avanzando, claro hay muchas cosas que me gustaría compartirles, pero a veces miro vídeos y en este tiempo continuamente en todas las redes hay cantidad de vídeos, por todos los medios, donde te hablan de que puedes hacer inversiones, para asegurar tu futuro, para estar un poco más tranquilo financieramente, para tener un ingreso extra, y claro algunos pueden ser ciertos, pero la mayoría no lo son, pero no sería tanto ese a veces el problema, otros te ofrecen abrir tu propio negocio online sin tener que invertir prácticamente, y otros te hablan de emprendimientos nuevos, y un montón de cosas para que vos puedas generar ingresos; sabes lo que más me fastidia de todos tus vídeos, porque los he visto a muchos, por eso puedo hablar; que te tienen entretenido entre 15, 30 o 45 minutos para decirte lo que ya sabes que te van a decir, tenes que comprar, tenés que pagar, o no le encontras sentido a todo lo que te están diciendo, porque ellos ganan también cuando la gente tiene mucho tiempo viendo su video.

Pero la obra del Señor, yo quiero decirles esto, no es así, Dios no te anda dando vueltas, ni te anda entreteniendo para decirte lo que te tiene que decir; yo no sé si usted quiere escuchar lo que Dios tiene que decirle hoy.

Hoy le voy a hablar del Gran Premio, el título, por ponerle un título, aunque entre hoy y mañana vamos a hablar de premio, entrenamiento, competencia, porque es un mismo mensaje continuado.

Ayer, Dios nos empezó a hablar cuando estábamos en la plaza haciendo el evangelismo, de que él es amor y que nos amó de tal manera, al mundo lo amó de tal manera que envió a su Hijo para que muriera por nosotros, allí en la Cruz del calvario. Simple el mensaje, se da cuenta no hay que darle mucha vuelta, la luz vino al mundo pero dice que los hombres rechazaron la luz y amaron más las tinieblas, y Cristo vino y murió siendo la luz del mundo, porque dijo que todo el que le sigue ya no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida, ¡Ese es el mensaje del Evangelio, esas son las buenas noticias! que Cristo murió por el pecado de toda la humanidad, pero no toda la humanidad acepta que el Señor le haya perdonado.

 1 Tesalonicenses: 4: 13: (NTV) Porque, mire si usted tiene que entrar en una competencia no, y o si tiene que entrar en un negocio, en una inversión o algo, usted quiere saber si va a haber un premio a su esfuerzo, ¿O no? Por amor al arte usted no lo hace, yo por lo menos no lo hago por amor al arte; cuando decidí poner mi negocio es porque quise salir de estar estancado en un sueldo estable, y decir bueno yo quiero ponerme mis propias metas, no quiero que otro me ponga un techo, un límite; y claro no fue fácil pero después uno pudo disfrutar de la decisión que había tomado, y aquel que estudia, que se prepara, que empieza una carrera también, usted no estudia y prepara una carrera para después morirse de hambre, o para no saber nada; yo creo que está pensando en un premio, aun cuando estás estudiando ¿Para qué estudia, para sacarse un cero? Todos estudiamos con el propósito de recibir un premio, ahora si el premio no te interesa tampoco te va a interesar estudiar, tampoco te va a interesar invertir, tampoco te va a interesar esforzarte o hacer algo, ahora si el premio es lo suficientemente atractivo, entonces voy a poner todo mi empeño para poder alcanzar ese premio, y si ese premio mire le cambiaría toda la vida; ahora llega Navidad y todos están esperando para apostar al gordo, al Kini; ¡Ay si me lo saco! hay gente que se lo sacó y su vida no cambió, pero usted ya se sacó el premio de los premios.

Quiero leer ahí la palabra, 1 Tesalonicenses: 4: 13 – 18: (NTV) y ahora, amados hermanos, queremos que sepan lo que sucederá con los creyentes que han muerto, para que no se entristezcan como los que no tienen esperanza. Pues, ya que creemos que Jesús murió y resucitó, también creemos que cuando Jesús vuelva, Dios traerá junto con él a los creyentes que haya muerto. Les decimos lo siguiente de parte del Señor: nosotros, los que todavía estemos vivos cuando el Señor regrese, no nos encontraremos con él antes de lo que ya hayan muerto. Pues el Señor mismo se descenderá del cielo (mire el Señor mismo dice descenderá del cielo) con un grito de mando, con voz de Arcángel con el llamado de trompeta de Dios. (O sea no va a ser algo que va a pasar inadvertido para los creyentes, para los que esperan, pero sí para lo que no lo esperan ni cuenta se van a dar, dice) Primero, los creyentes que hayan muerto se levantarán de sus tumbas. Luego, junto con ellos, nosotros, los que aún sigamos vivos sobre la tierra, seremos arrebatados en las nubes para encontrarnos con el Señor en el aire. Entonces estaremos con el Señor para siempre. Así que anímense unos a otros con estas palabras. Amén!!

Piense por un momento en todo lo que acontece en esta tierra, y en estos últimos días, meses, lo que ocurrió ahora en Brasil, como en un momento una cantidad de personas pasó a la eternidad sin Dios, accidentes en la ruta donde muchas personas pierden la vida, y sin contar aquellos que se van en forma natural también, pero sin conocer a Cristo.

Por eso, cuando yo entendí cuál era el premio de la salvación y la vida eterna, decidí poner mi mano en el arado y no mirar para atrás, decidí que lo más importante que había en mi vida no era lo transitorio, que hoy lo vimos hasta representado en la obra de teatro, no te vas a llevar tu equipaje, ni te vas a llevar el dolorcito ese que todavía tenes ahí al costado, tampoco te lo vas a llevar; no te va a llevar la diabetes, no te va a llevar la tristeza, y cuando uno mira brevemente, que allí donde el Señor nos va a llevar, pero, claro alguno puede decir: bueno hay que ver si es verdad.

Mire, sí que es verdad, pero claro si no te lo revela el Espíritu vas a estar dudando, y te vas a estar atando a la tierra con un montón de cosas: enojo, angustia, dudas, temores quejas, celos, envidia, pero, cuando el Señor me dice que allí no hay más dolor, que allí no hay más enfermedad, que allí no hay más angustia ni necesidades ni sufrimiento, allí estando con él no hay más tristeza, ni me voy a sentir nunca solo, no voy a tener que tolerar la injusticia, o luchar contra la injusticia, porque allí reina la justicia; haya dice que no va haber más muerte, que no va haber más separación, que no va a haber más peligros, que no va a haber más maldad, y que nadie te va a traicionar. ¡Wow! no le parece que es un premio importante.

Si a veces por el simple hecho de querer liberarnos de una enfermedad, teniendo ciertos recursos, gastaríamos todooooo lo que tenemos para librarnos de la enfermedad, para luego después saber que nuestra vida es perecedera, y algún día nos tendremos que ir; porque queremos vivir un poquito mejor aquí, (Yo no sé si usted quiere vivir mejor, yo sí)  yo no sé si para usted el premio es lo suficientemente atractivo, pero si el premio es lo suficientemente atractivo, ese premio, solamente mirando el premio tiene que cambiar toda tu vida, no es que vos vas a cambiar, el mirar el premio, no miro las circunstancias, no miro lo que estoy viviendo, corro con paciencia la carrera que tengo por delante, puestos los ojos en Jesús por qué Él es el premio, por qué las primicias de la resurrección, porque él resucitó y nos aseguró a nosotros la resurrección también, ese premio cambió toda mi vida, cambió todas mis expectativas, cambió todos mis sueños, mis anhelos y mis proyectos.

Yo no sé si entendes que es el premio, “la vida eterna”, hoy puede estar padeciendo necesidad, hoy estás confrontado y a ver cómo salgo de esta situación, y mira, aquellos que tenemos unos cuántos años, sabemos que esto no va a cambiar mi hermano, no pongamos la mirada en personas, ponga los ojos en Cristo. Claro que el hombre, me acuerdo de una canción que decía: el hombre hace negocios para encontrar la paz, pero fracasan siempre jamás la encontrarán, porque el hombre no tiene paz en su corazón, no tiene paz con Dios, entonces cómo puedo hacer yo para que todos ustedes estemos en paz, si no tenemos paz con Dios. Lo primero que tenemos que hacer y como iglesia de Jesucristo, poner nuestros ojos en Cristo, poner nuestra mirada en la recompensa, en el premio, y a usted no le va a importar todo lo que tenga que invertir, todo lo que tenga que gastar, todo el equipaje que tenga que dejar, todo el bagaje, porque usted lo que quiere es salvar su vida.

Y por eso nosotros tenemos que predicar el Evangelio, por eso me gocé toda esta semana viéndoles en la calle, mire quizá parecería hasta mucho, pero pues no es suficiente lo que hicimos, no y seguramente que no, pero es mejor que si no lo hubiésemos hecho; y si uno se arrepintiere hay fiesta en el cielo, mire que qué tremendo que es para Dios que no está pensando en una multitud, él quiere salvarnos a todos. Pero, Él está pensando en uno; yo me alegro por uno, porque es uno más que rescatamos de la perdición eterna.

Me acuerdo una historia una entrevista que tuvo un pastor con una periodista, el pastor Bullón, y que ella le contradecía la fe, y él en simples palabras le dijo: mire hasta por lógica es mejor creer, porque suponiendo que yo vivo una vida buena, tranquila, amando a los demás sin hacerle daño a nadie, y terminó mis días y muero y después no hay nada ¿Qué perdí? -tuve una buena vida- ahora, imagínese que tengo una vida de desobediencia, de pecado, de resentimiento, de rencor, de falta de perdón, y cuando muero me doy cuenta que hay algo, hay algo más ¿Qué perdí? ¡Todo! hasta por lógica es bueno creer en Cristo, pero para eso tiene que morir yo, el yo, el yo que te hace mirar las cosas de una manera, el yo que te hace recordar el pasado, el pasado nunca te va a bendecir, ¿Escucho? “el pasado nunca te va a bendecir”.

Ahora ¿Quiere seguir con el dolor, quiere seguir en la enfermedad, quiere seguir en la necesidad, en el sufrimiento, en la tristeza, en la soledad, quiere seguir viviendo bajo la injusticia o la separación? y cuando hablamos de separación, es de todo; a veces podemos estar rodeado de gente, así estaba yo antes de conocer a Cristo, yo tenía cantidad de conocidos, iba a distintos clubes, salí a tocar rock and roll por ahí, pero yo estaba sintiéndome solo, rodeado de gente pero solo.

Pero hoy Dios te quiere hablar esto, en Mateo:10: 37 – 39: dice, el que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí, el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí. Y el que no toma su Cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. El que haya su vida la perderá, y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará.

Y sabe una cosa, que el diablo él te quiere para él, pero el diablo no ofreció nada por tu vida, Cristo te compró a precio de sangre; claro que es una gran decisión. Hoy la gente le echa la culpa a todo el mundo, empezando desde el gobierno para abajo le echa la culpa a todo el mundo, cuando ya no saben a quién echar la culpa, la culpa del pastor, pero usted decide que camino seguir.

Ahora, hoy se hablaba era el último llamado para emprender el vuelo con el Señor, el avión si usted lo perdió es peor que el tren, el avión no va a dar vuelta a volver a aterrizar para que usted suba, una vez que se cerró la puerta te hicieron la veña “hasta luego”, por eso hermanos no dejemos pasar la oportunidad, el Señor dice: he aquí yo estoy a la puerta y llamo Apocalipsis: 3: 20, si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo, el que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oídos para oír, oiga lo que el Espíritu le dice a la iglesia.

Le dije que no le iba hacer como los videítos que lo entretienen por 30 40 minutos, ya se lo dije de entrada cuál es el premio, ¡¡¡La vida eterna!!! ¿Qué comprende la vida eterna? “eterna felicidad, eterna paz, eterna salud, libre de todo dolor, angustia que usted haya experimentado aquí en la tierra”; ahora no tiene que esperar a morirse, ¡No espere morirse para experimentar eso! porque Jesús también nos enseñó a orar, que haga su voluntad aquí en la tierra, en esta tierra, porque usted fue formado del polvo de la tierra, haz tu voluntad aquí en la tierra como en el cielo, y usted ya puede empezar a disfrutar, pero usted no sabe a veces yo tengo problemas achaques, dolores, pero acá dice la palabra también: “he aquí yo estoy en la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y abre la puerta entraré a él y cenaré con él y él conmigo”, al qué venciere, o sea no dijo que va a ser fácil el camino, pero quiero decirle algo: usted no está pagando el boleto, el boleto ya fue pagado, Cristo lo pagó por usted y por mí.

Mire una de las cosas que más me molesta a mí cuando hay que viajar, es todos los trámites que hay que hacer, en avión no; si tiene que poner las valijas ahí, que las tienen que pesar, que después tiene que ir para el otro lado, que después te pasan a otra sala, que después tiene que esperar a que te llamen, a ver por qué puerta entrar, que después encontrar y ubicar el asiento, te hacen ir 4 horas antes al aeropuerto, y uno a veces dice: vámonos en auto. Ya salgo sentado de mi casa; digo: 4 horas para subir a un avión, 4 horas para volverse, ya son ocho hacemos dos horas más y llegamos en auto…(risas).

Cristo ya pagó todo eso, esto va a ser en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta. Y los muertos, nuestros hermanos que ya han partido ellos van a ser primicias, porque ellos van a resucitar primero, luego recién nosotros que todavía estemos aquí; y está es la bendita esperanza del Evangelio, no hay otra cosa, el evangelio no es solo sanidad, no es solo prosperidad, no es solo paz, eso para que vos testifique aquí en la tierra y viva con plena libertad, y a veces ese achaque que a veces cada tanto nos viene o esa luchita, o ese problema, o esa necesidad, simplemente es para que te aferres.

A ver, me imagino que casi todos hemos viajado alguna vez en colectivo, y uno va ahora con el celular, antes iban con el diario ahora con el celular, y uno va mirando el celular hasta que haya una frenada de golpe, y lo tienen que ir a buscar a usted por allá abajo, y el celular no sé donde lo dejó, me ha pasado estar viajando y por ahí estar medio así suelto de mano y frena, y uno… esas son las luchas de la vida que nosotros tenemos, no dijo el Señor que iba a estar todo el camino allanado, dijo que iba a haber pruebas y va a haber luchas, va a haber dificultades, “pero como yo he vencido ustedes también vencerán dice el Señor”, por eso dice: “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono”; yo veo que algunos encuentran un artista que hay que buscarle la foto haber quién es, pero hoy te puedes sacar una foto con Cristo; no, no que se va a ir eh, porque no, no todavía no quiero sacarme la foto con él.

Hermano, lo más importante es la salvación del alma, nosotros cuidamos, alimentamos el cuerpo, lo vestimos, lo protegemos, tenemos las bendiciones del Señor, y está bien. Dios quiera que usted se ponga tan apasionado, que aún cuando no haya reunión usted busque la bendición del Señor las 24 horas del día, porque aún mientras usted duerme su consciente está ahí, su inconsciente está ahí, y cuando se cuente dígale: Señor, ay transforma no, no le prestes atención a mi inconsciente, porque ya sé que soy inconsciente dormido y despierto, pero transforma mi vida aún cuando estoy durmiendo; a mi esposa le gustaba siempre la canción que dice: “es hermoso estar dormido con el corazón despierto”, porque cuando usted duerme su espíritu está activo, y ahí Dios puede trabajar más que cuando estamos despiertos, que estamos con un montón de actividades y pensamientos.

Pero la inversión ya la hizo Cristo, dice: que cuando Dios nos hizo libre por medio de la muerte de Cristo pagó un precio muy alto, por eso no debemos hacernos esclavos de nadie, eso lo tiene en 1Corintios: 7: 23. Y usted ha sido libre, usted es libre “no tiene por qué estar sujeto a las tristezas, los dolores”, sabe ¿Por qué a veces nos vienen esas cosas? porque no nos acercamos a él, sabes ¿Por qué a veces te sentís confundido? porque él quiere estar con vos; yo escuché la prédica con mi esposa del Pastor Jonathan, sentate a tomar un café con él, pasa tiempo con él. A ver piense por un momento, si usted tendría una oportunidad -olvídese de su vida espiritual- y si tú tuvieras una sola oportunidad, ¿Con quién le gustaría sentarse a tomar algo y conversar de la vida? yo sé que nos cuesta porque buscamos del Señor, pero dejé de lado un poco al Señor, deje la vida religiosa, y a ver ¿Con quién, con quién me puedo sentar? algunos dirían yo quisiera sentarme con algún empresario exitoso para que me diga cómo, otro dirá: a mí la verdad que me gustaría con algún deportista, o no a mí me gustaría no sé estar solo y hablar conmigo mismo, no sé.

Y nosotros tenemos la oportunidad de sentarnos con el Señor todos los días, caminar con él, a mí me apasiona y le digo que a veces, no digo que siempre es mi oración, pero muchas veces digo: Señor si lo único que yo tengo que hacer es caminar contigo, eso quiero hacer, porque cuando uno mira los milagros, -y dice: yo no soy Moisés como voy a abrir el mar rojo, no soy Josué para abrir el Jordán o para derribar las murallas de Jericó- no y uno miro esas cosas, obras poderosísimas, no soy el profeta Elías que hace caer fuego del cielo, pero cuando yo miro a todas esas personas que hicieron cosas maravillosas, Dios a través de ellos, digo: ¿Qué vio Dios, qué viste Señor en Enoc? que lo único que dice la Biblia, no hizo ningún milagro, no levantó ninguna ciudad, no creó ningún instrumento de música, porque hay personajes que han hecho eso, pero la Biblia lo único que dice: ¿Enoc que hizo? camino con Dios, y Dios dijo a este me lo llevo arriba, este se viene conmigo, a este no lo dejo padecer acá.

Ya sé alguno dirá: Señor, no, no, no camina con otro por favor, porque algunos tienen miedo.

Pero ¿Qué vio Dios en ese hombre? que no cuenta ninguna hazaña, solamente dice que caminó con Dios; y sabe una cosa el Señor está contigo, está con nosotros, a veces no nos damos cuenta y él está caminando al lado nuestro, o atrás diciendo: ¡Alberto para, Alberto, escúchame Alberto! -sentí una brisa en la nuca- sabe que cuando pienso en que lo que más quiero es estar con él, y no porque tenga cosas que decirle a veces no sé ni qué hablarle, pero Él te abraza, te consuela, te fortalece y te mima, te puedes quedar tranquilo en sus brazos, mire -fíjese el ejemplo que tenemos en los niños, cómo se duermen seguros en nuestros brazos, en cualquier posición eh, ellos están todos despatarrados así, usted lo tiene en los brazos, ellos se queden ahí tranquilos- porque se sienten seguros, cuando los chicos son chicos y juegan con el padre están arriba de una mesa en cualquier lado, y se le tiran al padre cuando pasa, no están pensando si el padre lo va a agarrar o no, ellos están seguros que el padre lo va a agarrar, y Dios quiere hoy darnos esa seguridad.

Si usted quiere recibir esa seguridad, aunque alguno puede decir: yo no si no siento eso que sienten ustedes, pero lo ¿Quiere sentir? Dios cuando hay alguien que anhela algo de él, Dios no es avaro, Dios está dispuesto a dárselo, pero cuando usted mira la Escritura, a veces queremos recibir todo fácil, ¡No, no! acá cuando leímos la Palabra, el Señor dice: que el que aguante, que el que persevere, que el que venza, o sea que hay una lucha y no es con las tinieblas, porque hoy usted cantó, todo lo que el diablo te tira Dios lo transforma para bien, la lucha es con nosotros mismos, con nuestra falta de decisión, con dar mucha vuelta en Señor a ver cómo, y qué, y Dios hoy te dice: “quiero intervenir en tu vida hoy”, -ya sé que me conoces de años, yo te conozco desde antes del que estés en el vientre de tu madre, y yo te traje en este día porque tenía algo diferente para vos, hoy quiero que mi amor penetre en tu corazón, de una manera como hasta ahora aún teniendo 50 años de creyente nunca lo experimentaste”.

Sabe cuando llegué a la iglesia, muchos conocen el testimonio yo no entendí nada, no escuché al pastor, pero escuché las palabras que me dijeron cuando me saludaban, y me daban la mano y me decían: “yo le amo” y no entendía mucho, yo los miraba y decía: estos están medios locos, porque mi padre me abandonó nunca me vino a ver, mis abuelos vivían con nosotros y nunca nos dieron una taza de mate cocido, y estos que no me conocen me dice que me aman, y encima sentía que era real el amor; ahí fue cuando me fui y miré al cielo y dije: Dios si existís y estás con esta gente, te pido paz y felicidad, claro que los primeros días hubo una gran lucha, los primeros 15 días yo fui todos los días a la iglesia, y había una batalla dentro mío que me decía que me vaya corriendo de la Iglesia, que no me quede en la iglesia, pero el que me decía eso se fue y yo me quedé con Cristo.

Pero cuando uno empieza a caminar en el Señor, tuve que reconocer que ese día que entré a la iglesia ese fue mi día, de ahí todo lo demás vino por añadidura, ese día el amor de Dios inundó mi corazón. Me acuerdo que los primeros 10, 12 o 15 años de pastor predicando acá todos los días, alguien se enojó conmigo y me dijo: ¿Usted no tiene otro tema que hablar, siempre habla del amor? y la verdad que no, porque si dejo hablar del amor, dejo de hablar de Dios, porque Dios es amor, y “Dios te ama”, el Espíritu Santo de Dios está ahí ahora, quiere llenar tu corazón, quiere que lo experimentes, -no pero soy creyente de años- sabes, mira hasta títulos tengo de estudios que hice; esto no se puede estudiar, esto no se puede conseguir por mérito propio, esto es un regalo que usted debe aprender a recibir, y si usted quiere ese regalo hoy, usted tendrá que buscarlo, tendrá que pasar tiempo tomando su cafecito, su tecito, su mate cocido, o sus mates con el Señor, o saliendo a caminar y diciendo: Señor, vamos voy yo nada más, háblame.

Este es el momento que Dios se quiere encontrar con vos, declara con tus labios: siento tu amor Señor, necesito sentir tu amor, sé que muchas cosas no he hecho bien, no te das cuenta que yo intento cada día, poder dar un paso Señor, y dar otro paso y volver a experimentar tu presencia, pero Dios te dice en esta noche: “Yo tengo mis brazos abiertos para recibirte, tal cual estás, deja de cuestionar, deja de querer ganar, yo ya vencí por ti”.

Este es el día que hizo el Señor, este es el día que el Señor te dice acércate; la mujer que tocó el borde del manto dijo: si yo me acercara y tocaré, no esperó que el Señor vaya a su lugar.

Si las lágrimas han empezado a correr por tu rostro, este es el amor de Dios, ese es el Espíritu de Dios que está llenando tu vida, es el Espíritu de Dios que está sacando todo lo que ha estorbado tu corazón, ese dolor que tenes déjaselo al Señor, esa pregunta que parece que no tiene respuesta déjasela al Señor.

Estar en la presencia de Dios te va a dar fortaleza, estar en la presencia de Dios te dará sanidad, estar en la presencia de Dios te trae nuevas ideas, estar en la presencia de Dios te abre caminos, estar en la presencia de Dios calma tu nerviosismo, calma tu preocupación, calma tu temor al futuro, estar en la presencia de Dios te saca los celos, estar en la presencia de Dios te sana no solamente físicamente sino espiritualmente, moralmente. Este es el momento de Dios.

Oración: Espíritu Santo, penetra en cada corazón ahora, Señor, así como hiciste una vez en mi vida Señor ya hace casi 50 años, y ese amor sigue fluyendo, te pido que tú hagas lo mismo en cada vida, en cada corazón esta noche; ese amor que nos da nuevas fuerzas, ese amor que calma toda ansiedad, ese amor que nos hace ver las cosas de una manera diferente para poder ver las cosas como tú la ves, es amor que suelta las cargas, suelta las heridas, esa amor que puede perdonar, ese amor Señor que nos ayuda a levantarnos una vez más, y estar en tú presencia, “Estar en tú presencia” es lo mejor que nos puede pasar Señor.

Señor hoy aceptamos una vez más el llamado que nos estás haciendo Jesucristo, ¡Glorifícate en cada vida, en cada corazón! Deja el peso de preocupación, yo tengo el control, yo estoy en el timón, dice el Señor. Glorifícate en cada familia, en cada persona que ha recibido la Palabra en esta semana, que esa Palabra no vuelva vacía, glorifícate con poder y tráeles a los pies de gracia.

¡Gracias Padre, por está salvación tan grande, gracias por tu Hijo Jesucristo! Te agradecemos por tu amor, porque no hemos descuidado en tu presencia, tú has querido estar con nosotros y nosotros estábamos muy ocupados, pero Señor de Dios, desde hoy en adelante ayúdanos a entender los momentos que tú quieres pasar con nosotros, para poder dejar todo lo que estamos haciendo y solo atenderte a ti Señor.

Gracias Señor por toda la tarea que se ha realizado esta semana, que toda la gloria y la honra sea para ti, sé Señor vamos a ver frutos maravilloso de las personas que recibieron la Palabra, que recibieron milagros Señor, que tuvieron un encuentro contigo y en tus manos ponemos todo Padre en el nombre de Jesús ¡¡¡Amén y amén!!!

EL GRAN PREMIO

video de nuestra transmisión en vivo.

Quieres ver todos los videos?